La educación emocional y social (SEL, Social Emotional Learning) hace referencia al proceso por el que los alumnos aprenden los conocimientos, las actitudes y las habilidades necesarias para llevar a cabo cinco tareas principales:

  1. Reconocer y manejar las emociones (Autoconciencia)
  2. Establecer y alcanzar objetivos positivos (Autogestión)
  3. Demostrar interés y preocupación por los demás (Conciencia social)
  4. Entablar y conservar relaciones positivas y manejar con eficacia las relaciones interpersonales (Habilidades en gestión de las relaciones)
  5. Toma de decisiones de manera responsable

Centrar los esfuerzos en el desarrollo emocional y social de nuestros alumnos añade un valor considerable a nuestro proyecto educativo.

En el colegio desarrollamos un programa propio de inteligencia emocional, intrapersonal e interpersonal, trabajando el desarrollo emocional y las relaciones sociales con el convencimiento de que la empatía, el respeto, la creatividad, la responsabilidad, la asertividad, el autocontrol, etc. son destrezas que se aprenden y que el cuidado de la dimensión afectiva contribuye al bienestar de nuestros alumnos y a desarrollo personal, favorece su compromiso con el aprendizaje y sienta las bases de su desarrollo moral.

Entre nuestros objetivos de trabajo destacan tres áreas fundamentales: el desarrollo personal, desde donde se trabajan autoconocimiento, autoestima y autonomía para autorregular el comportamiento; el desarrollo social, como capacidad para relacionarse e interaccionar con los demás de forma eficaz; y el desarrollo moral, fomentando la capacidad para regular las relaciones interpersonales, siendo sensible ante las necesidades de los demás.

Las competencias socio-emocionales forman un sistema, con base cognitiva, en el que las habilidades están interrelacionadas entre sí. Por tanto, el funcionamiento en una de ellas afecta a la ejecución del resto. A pesar de ello, para una mayor facilidad didáctica, las agrupamos en función del área de desarrollo al que están vinculadas y con este esquema se trabaja abordando a lo largo de cada curso los tres componentes:

  • Desarrollo de componentes afectivos
  • Mejora de la autoestima.
  • Aumento de la capacidad empática.
  • Desarrollo de la expresión emocional.
  • Desarrollo de componentes cognitivos
  • Aumento de la capacidad de autocontrol.
  • Toma de decisiones responsable.
  • Consolidación de valores saludables y prosociales.
  • Desarrollo de componentes sociales
  • Mejora de las habilidades de interacción grupal.
  • Ampliación del repertorio de habilidades de autoafirmación.
  • Desarrollo de las capacidades de oposición asertiva.

La Educación Emocional en nuestro colegio se trabaja de forma transversal, empleando diferentes herramientas que diseñamos en función de la edad de los alumnos y que cualquier profesor puede utilizar en el aula. Su objetivo es favorecer el reconocimiento y la gestión de las emociones, así como la interiorización de los mecanismos que regulan las relaciones sociales.

Por otra parte nuestro proyecto se aplica de forma explícita en las sesiones semanales planificadas en nuestro Plan de Acción Tutorial. En él incluimos las actividades correspondientes al recurso educativo “banco de herramientas” que nos facilita la Fundación Botín, al ser nuestro colegio integrante de su programa Educación Responsable, lo que enriquece nuestro trabajo en red con otros centros educativos. Con esta entidad trabajamos también los recursos educativos de Reflejarte y Coro de las Emociones, aplicados a la educación artística en las materias de Música y Plástica.

Nuestro proyecto de educación emocional y social incluye también recursos de otros autores de reconocida eficacia, así como programas de prevención como el relativo a la convivencia escolar y el programa específico “Respetar y Proteger” en el que los alumnos aprenden a identificar su estado de bienestar psicológico, la necesidad de protegerse y la importancia de defender sus derechos.

Además, en la etapa educativa de Primaria dedicamos 15 minutos diarios al aprendizaje de técnicas de relajación. La programación de esta actividad está integrada en el proyecto de educación emocional, incluyendo técnicas como el Mindfulness (atención plena), meditación, técnicas de respiración, relajación muscular progresiva, audiciones de música específicas para este fin, etc.

Así mismo todo el proyecto de educación emocional y social está interrelacionado con el proyecto de Neurodidáctica, compartiendo el principio de que “no hay aprendizaje sin emoción” y por tanto integra también otros proyectos diferenciales como (Base para Volar, Proyecto LÓVA, Hands On, Ecobase, proyecto solidario, Design for Change, etc.)

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